La educación por el castigo concibe, que los cambios de conducta se harán en una superficie de las actitudes, que la modificación del síntoma es un factor de crecimiento. El castigo es un no-crecimiento, es un estancamiento, es encapsular un problema en la no-resolución, es no visualizar la posibilidad de resolver el conflicto, ni identificar claramente sus actores y sus victimas. Tampoco es una puesta de límites, veremos... “Te quedas sin televisión porque no tomaste la sopa”.Mezcla y confunde a tal grado que no se puede diferenciar cuales son las necesidades principales de cada uno, pareciera que tomar la sopa o alimentarse fuese un sacrificio, no una necesidad, (tal vez haya que cambiar el menú), y que ver la televisión, un premio, algo muy positivo. Por otro lado ¿realmente es necesario que tome las sopa? o ¿es necesario que vea televisión? ¿Cuáles son las necesidades básicas de cada uno?.
Porque también se juegan necesidades del adulto que quedan solapadas y no son tenidas en cuenta. Existen muchas posibilidades fuera del eje de los premios y castigos. Eje que además, no considera las necesidades del chico, y no lo ayuda a hacerse cargo de ellas. “Tomo la sopa, porque no voy a ver tele, y no porque necesito alimentarme” (de allí a los trastornos alimentarios estamos a un paso).
Hay otras opciones Algunas de éstas tienen que ver con tomas de conciencia y puestas de límites claros. Tomas de conciencia que pasan por entender porqué no toma la sopa, y si es necesario, luego acompañarlo en esa experiencia y compartirla.
Los chicos quieren crecer, y en ese deseo está la imitación de los padres, lo que nosotros hagamos será la verdadera impronta y punto de partida para lo que ellos hagan, no lo que digamos.
Por otro lado la puesta de límites claro son, por ejemplo: no vemos más tele porque vamos a hacer otra cosa, o simplemente porque no me gusta ò no tengo ganas.
Seguiremos con esto de los límites.

