
Decíamos: el atacante termina siendo valorado positivamente. Pues si la victima reproduce la agresión del atacante quiere decir que ésta está bien, es bien valorada. Las expresiones “te pega, entonces pegale vos” “devolvésela” “Aprendè a defenderte” (que en definitiva es “hacé vos lo mismo”), aceptan y refuerzan el intercambio agresivo y limitan la posibilidad de salir del circulo violento, angustian al chico,”si no me defiendo soy un tonto”, y si me defiendo y le pego ,me alivio, pero sólo en apariencia, el dolor del golpe recibido no desaparece y sólo queda una sorda satisfacción por del dolor ajeno, y el vínculo, la relación queda resentida “ya no somos amigos porque nos pegamos”.
Pareciera que los padres no tuviéramos otra alternativa para darles a sus hijos. Alguna vez ante el planteo de que ésta reciprocidad no soluciona el conflicto, escuché “¡¿y que querés que se deje pegar?!”. Es como si no tuviésemos más opción, no tenemos mucho repertorio al respecto, porque cuando fuimos niños recibimos ése único discurso.
Es necesario que nos conectemos con sentimientos más amplios que los de quedar como tontos porque no nos vengamos, que podamos conectarnos con la imposibilidad del otro en no poder manifestar algo de otra manera que no sea agresión. No porque “no está bien”, sino porque no aprendemos a manejar esa agresión, no aprendemos a defendernos realmente.
Aprender a defendernos de la agresión es no incorporarla a nosotros mismos, por lo tanto no suscribirnos a la venganza y sobre todo encontrar los pasos para resolverla y no propagarla. Empezar por comprender que el agresor es victima de la agresión y no el agredido. Que maltratar no es ser fuerte, que no hay porqué quedarse bajo los golpes, que si me golpean debo atender mis dolores, (tanto físicos como psíquicos), y comprender porqué soy objeto de esa violencia, no de una manera culposa, “no soy el responsable ni el culpable de ésa violencia”, pero si objeto de ella y por lo tanto hay características que hay que rever, relaciones, conductas, algo para modificar, para crecer. De lo contrario si soy victima hoy seguramente mañana seré victimario.
Las relaciones son de a dos y así su construcción.
La educación por el castigo tiene muchas de éstas características.
0 comentarios:
Publicar un comentario